Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2019

De qué hablo cuando hablo de comer.

Gozamos la experiencia humana al margen del mundo ya que es mal visto exponerla en público. El luto y la pena se llevan en silencio, con dignidad; el amor se viste de pudor y respeto, la fortuna se esconde por miedo al mal agüero. Nos protegemos con baratijas y escapularios, ocultándonos bajo ropa holgada, persignándonos con la cabeza baja, como sin querer llamar la atención. Usualmente nos recluimos antes de responder a esa naturaleza que nos llama –ya sea desde lo escatológico o lo emocional- por medio de nuestras vísceras, de nuestro pecho que retiembla ansioso con un mensaje de carácter urgente. Los placeres también se sacian en privado, a puerta cerrada. Es en la intimidad donde se suelta uno el pelo y con ello se suelta también el resto: La lengua, la ropa, la verdadera personalidad. Se sueltan la tormenta y la zozobra, el caos y el orden, la furia y la calma. Allá afuera somos de los otros, dentro somos de nosotros. Las maneras se guardan y la línea que divide lo público...