Sobre el regreso de la "heroin chic era"
Mi cuerpo no es lo que solía ser. Ahora parece que no cabe bien en ningún lado. Sus ángulos no son bien recibidos por la línea comercial que sólo abraza lo recto y agudo. Mi cuerpo y yo ya pasamos por esto. Atravesamos la pubertad en una década infame: Pantalones de mezclilla untados, tallas doble 0, cortes extremadamente bajos, clavículas, quijadas, columna visible, rodillas nudosas y labios partidos; todos ellos como símbolos de belleza hegemónica. Fue duro experimentar cada cambio de mi cuerpo frente a ese modelo imposible. Pero hoy que a mis casi 31 años salí de los probadores queriendo llorar igual que cuando tenía 13, pensé en lo horrible que es estar pasando por lo mismo una segunda vez. Todos los escaparates, perchas y pilas de ropa parecen decirme que no soy aceptable. Solía usar mi baja estatura como ventaja: lo petit encuentra la forma de colarse y entrar. Si la curva lo sube, la estatura lo hace alcanzar. Ahora ya no puedo confiar en esa proporción. El cuerpo ca...